Etiqueta: crítica social

DHARMA

Apagué la luzpara intentar hallar al supremo en mí.El aura se transformó en luz incesante, perenne;solo así pude dar cese al uróboro diario,aunque fuera por un plácido segundo sempiterno. Por un instante soy un dios ingenuoque, a través del espejo de sus pupilas,logra descifrar universos enteros.Por eso abandoné, perdí mi guerra,para tener, por un momento, […]

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El Teatro de la Desesperación

—¿Dime, has visto ese circo que se está gestando allá abajo? —¿De qué hablas, Uriel? Explícate mejor. —Sí, ese jodido circo que ves allá abajo, Haniel. Tan solo mira, puedes ver de todo: payasos y mimos, también bufones y hasta arlequines del moribundo sistema. Tampoco podemos dejar afuera a los malabaristas, esos sí que saben […]

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Carta abierta a Bukowski: Round por round

Nos hemos lanzado buenos golpes, mi estimado Bukowski. Y sé que podrías romperme la boca por tanto blasfemar a tu manera. Tenés una zurda pesada, viejo borracho, pero yo peleo con ambas manos. Recuerdo cuando defecaste sobre nuestro querido Ernesto. Fue fácil competir contra Hemingway: tu realidad era más visceral y cruda. Pero lo mismo pasa conmigo, Bukowski. El mundo en el que vivo es apocalíptico, siempre al borde de la jodida extinción. Terremotos destruyen ciudades enteras. El plástico ha devorado los mares. Y los progres, con su cultura woke, son una partida de imbéciles sin dos dedos de frente.

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¡Dime, acaso el escuincle no cuenta!

Me volví un adicto a las pesas, a mejorar mi imagen. También me volví un adicto a las calles y sus placeres mundanos. Aprendí a apostar —porque uno tiene que aprender a ganar y a perder en el juego de la vida, igual que con las mujeres—. Frecuenté clubes nocturnos. Me obligué a crear situaciones de interacción con ese ser que abducía mis pensamientos. Y perdí. Claro que perdí muchas veces. Más de las que cualquiera podría aceptar. Pude haber abandonado, pero crecer bajo la complicada constelación de Escorpio te hace más terco que nadie. Así que lo supe, siempre lo supe: un día comenzaría a ganar. Y así sucedió.

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