¡Qué siente la sal infinita del océano
cuando tu piel de miel se adentra en sus aguas!
¿Sentirá envidia esta luna de enero
cuando tus pupilas me eclipsan
y me muestran todo un nuevo universo?

¡Qué tipo de excitación siente el lenguaje
al oírte pronunciar hasta el más mínimo vocablo!
Puede sentirse renuente un espejo
al no poder reflejar toda tu infinita belleza.

¿Puedes decirme qué tipo de alivio siente el viento
cuando, al respirar, purificas
hasta la más mínima partícula del aire?
¡Qué sentirá el padre tiempo
cuando logras detenerlo con tan solo un beso!

Yo solo puedo decirte que el calor del sol
no es nada comparable a tu llama encendida
cuando haces el amor.

Mujer, si tú vienes del Edén,
es imposible que seas de mi costilla;
tal mentira en mi mente no es concebida.